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2ª Parte del Relato Sci-Fi

10 Ene

De momento no tiene título ¿Vale? Por si no lo había dejado claro, soy extremadamente mala poniendo títulos. Supongo que cuando pones tanto de ti misma en algo, es difícil resumirlo en unas cuantas palabras, extraer la esencia, porque para ti (el autor) la esencia es la totalidad de la obra.

Pues ea, muy difícil. Conformaos con la segunda parte del relato… y a los verdaderos aficionados a la Ciencia Fincción, de nuevo, mil perdones.

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698637542-gotero-agotamiento-debilidad-almohadaParpadeo de nuevo incrédula. Esta señorita no debe de tener ni idea de lo que está diciendo, y si es una broma de mal gusto, no me hace ni pizca de gracia. Esta vez sí puedo mover mis extremidades, así que lo primero que hago es mirarme las manos. Las contemplo unos segundos y constato que son las de una persona de treinta y pocos. Las mismas que tenía cuando comencé a investigar. Si hubiera pasado 63 años en una cama ahora debería tener 99 y estar arrugada como una pasa. Me toco la cara de forma instintiva, pero no noto nada extraño. La dra. Morrison sonríe y se acerca a mí, coge una bandeja que parece estar colocada bajo la mesa que hay al lado de la cama y me la tiende para que la use como espejo. La cojo casi con desesperación y examino mi reflejo, estoy pálida, y mi pelo y piel tienen un aire mortecino, pero a parte de eso, todo es tal y como lo recuerdo.

-No ha envejecido.

-¿Es una broma?

-Me temo que no.

Saca el bolígrafo que tiene en el bolsillo y lo despliega formando un rectángulo. Por lo visto no es un boli, sino 4 láminas enlazadas entre sí que forman una especie de marco. No sé muy bien cómo, justo en la parte interior de ese marco aparece una imagen holográfica dándole al artilugio el aspecto de una tablet de las del 2026. Me la tiende y en la pantalla puedo ver cómo indica que el tiempo es parcialmente nuboso, que hay que tener especial cuidado con los rayos gamma y que el viento tiene una alta concentración de dióxido hoy por lo que aconseja no salir a la calle más de 5 horas. Justo encima del parte meteorológico aparece la fecha en grande: 15 de diciembre de 2089.

-¿Qué significa esto?

La Dra. Morrison coge la tableta y pone una cara entre pena y desconcierto.

-Lo cierto es que esperábamos que ustedes nos pudieran decir algo.

-¿Ustedes? ¿Algo sobre qué?

-Sobre lo que ha ocurrido.

-¿Sobre pasar supuestamente 63 años en coma? –escupo con rabia- ¿Desde cuándo se le pregunta al paciente eso?

-El término coma no es muy exacto –coge una silla que está en el rincón y se sienta- Cómo puede comprobar no ha envejecido en este tiempo. Hemos estado monitorizándola desde el principio y… digamos que sus constantes y su actividad cerebral no se parecían en nada a la que tiene una persona en ese estado. Por no hablar de que no se conocen más casos de personas que hayan soportado tanto tiempo… así y hayan despertado sin aparentes secuelas.

Me miro las manos de nuevo y siento que todo me empieza a dar vueltas, por lo que decido volver a tumbarme. La Dra. Morrison, se levanta y manipula un panel que hay en la pared y empiezo a notar como el respaldo de la cama se eleva ligeramente dejándome apoyada en la cama pero reclinada.

-¿Está cómoda?

-Estoy mareada y me empieza a doler la cabeza.

La doctora mete una mano en el bolsillo de su pantalón y saca una pequeña linterna con la que me examina los ojos.

-Supongo que es normal después de lo que ha pasado.

Cierro los ojos intentando desentrelazar los cómos y porqués que se me agolpan en la cabeza. Demasiada información fluye por mi sistema neuronal y siento que me voy a desmayar.

-Será mejor que descanse otro poco Dra. Kelley.

-Llámame Cassandra –susurro porque noto como las fuerzas abandonan mi cuerpo-.

-Llámame Katherin –la cara de la joven médico me sonríe- Acabo de enviar una orden eléctrica a su cerebro para que descanse un poco –sacude la linternita con la que pensaba que me examinaba las pupilas- Lo mejor será que duerma unas horas antes de volver a la carga. Dese tiempo para asimilar todo.

-No… Sarah… -Quería preguntarle dónde está mi hija. Si todo es cierto debe tener 66 años Quería preguntarle qué ha pasado. Dónde está Nueva Ángeles y porque solo se puede salir 5 horas a la calle. Pero no puedo, los párpados me pesan y lo último que veo es la pelirroja melena de Katherin Morrison saliendo de la habitación.

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Publicado por en 10 enero, 2016 en Relatos

 

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